El rol vacante del jefe opositor
Basta con tres burlerías de la escudería de Tinelli para que tambalee el frágil edificio del Tercer Gobierno Radical.
Basta con tres burlerías de la escudería de Tinelli para que tambalee el frágil edificio del Tercer Gobierno Radical.
¿Sabían, acaso, lo que sistemáticamente se robaba? ¿Participaron de la fiesta del despojo? ¿Lograron zafar?
Pese a los esfuerzos de Stanley, la contención deriva en una aventura imposible. No alcanza. Amenaza con desbordarse.
Alude a la fascinación cultural, casi enfermiza, por formular declaraciones instrumentales en TN, el canal de cable del Grupo Clarín.
Los derechos humanos le sirvieron, al kirchnerismo, de formidable caparazón para corromperse en paz. Piedra libre.
Y los colegas comunicadores, que también sabían, debían colaborar, en la práctica, desde el silencio.
Como producto, debe aceptarse también que Macri es muy superior, hasta ahora, que el gobierno que preside.
La confusión semejante representa, a través de la ruptura, un paradójico motivo de ilusión. Para los peronistas.
Mientras tanto, desde algún rincón olvidado de la Biblia, con mala prensa, Onan puede sentirse históricamente rescatado.
Mientras tanto, Massa mantiene un excelente juego de piernas.
Por su densidad, ampulosidad, magnitud e imposturas, el dilema actual de La Doctora resulta ideal para Netflix.
Consta que la dirigencia sindical se excedió en muestras de excelente voluntad.
Hoy Lázaro está resignado. Golpeado. Sabe que perdió. Que no podrá resucitar durante unos cuantos años de encierro.
El combate es entre El Panameño con La Rosadita. Segundos afuera.