Las PASO entre el Gótico y el Profesional
En los años pares el peronismo discute liderazgo. En los impares, saben que lo que nunca pueden es dividirse.
En los años pares el peronismo discute liderazgo. En los impares, saben que lo que nunca pueden es dividirse.
El desvarío de la reelección peligra. Retroceso grotesco en chancletas de los descompuestos libertarios del "mejor gobierno de la historia”.
El cuento seductor de la dolarización derivó en el laberinto de la causa Libra que conduce hacia Comodoro Py.
Los peronistas, que suelen alquilar ministros, pero nunca alquilan presidentes, buscan tijeretear votos del antiperonismo duro.
El peronismo es, otra vez, la alternativa. La fragmentación es el peor negocio.
Axel, el Gótico, frontal adversario del Fenómeno Milei que Santilli pugna artificialmente por extender hasta 2031.
Argentina persiste en el objetivo exclusivamente electoral del tergiversado Fenómeno Milei.
Debe evitarse el recurso imperioso de la unidad del adversario. Corresponde el preferible estallido fragmentario.
Milei, con espantosas veleidades de liderazgo universal, se dedica a la faena de innovar con fichas prestadas (no necesariamente limpias).
“Hay que inventar otro. Este loco no puede reelegir”.
El hartazgo del gabinete coincide con el hastío de la sociedad. Por el mantenimiento compulsivo en su cargo del Descuidista
Toto se empecina en transmitir confianza. Súplica a las vírgenes que tienen cerca para que la pongan. Estampitas o medallas.
El delirio anticipatorio instala el temor de la contundente derrota de noviembre que corresponde a una explícita derrota de Milei.
Los ultraliberales se masacran entre ellos a tuits limpios. Se trata de otra copia infiel de las internas peronistas.