El verso egregio del consenso
Cuando quien detenta el poder llama al "gran acuerdo" es porque está en la lona y quiere ganar tiempo.
Cuando quien detenta el poder llama al "gran acuerdo" es porque está en la lona y quiere ganar tiempo.
Lo que está en juego, y se muestra en el aniversario, es el tercer tercio.
La unidad fue el objetivo político de José, sobre todo en el último tramo de su vida.
Después de los réditos del silencio, La Doctora, probablemente, va a intentar la epopeya que planifica, 24 sobre 24.
Mientras desfilan las componendas que trascienden y perforan la Fábula de la Transparencia.
El denigrado peronismo resurge sin remedio. Los pirómanos deben transformarse con celeridad en bomberos voluntarios.
Al descascararse Macri como el yeso, los peronistas de la pituitaria adiestrada ya huelen a cala. Hora de animarse.
El Partido Justicialista es la marca que adquiere importancia como instrumento electoral.
El peronismo que puede volver es el que le brinda garantías a la industria, a los inversores reales, nada imaginarios.
“Basta con decir que se es peronista y automáticamente ya se lo es”. Tesis innovadora del pensador Ramón Puerta.
El largo plazo, en Argentina, se agota en octubre. Más allá es la posteridad.
Las franquicias del peronismo se encuentran alborotadas.
El peronismo perdonable colabora con la elaboración prolija del flamante endeudamiento que le va a explotar al sucesor.
¿Sabían, acaso, lo que sistemáticamente se robaba? ¿Participaron de la fiesta del despojo? ¿Lograron zafar?