“Les gusta la pelusa como a nosotros”
El “mejor gobierno de la historia” se instala en la plenitud de la incertidumbre. El final está espantosamente abierto.
El “mejor gobierno de la historia” se instala en la plenitud de la incertidumbre. El final está espantosamente abierto.
A medida que la pared de yeso libertario se deteriora, la gestión paradisiaca marcha hacia la deriva.
El Tertuliano deja su huella en la ingratitud barata de la función pública. Una lástima que asome la próxima tobillera.
Cuesta asumir sociológicamente al Fenómeno Milei como la penúltima patología del peronismo contemporáneo.
Cúneo en realidad se raja con el encargo presidencial de estudiar la manera de entrarle judicialmente al conductor de AFA.
Contemplarlos aplaudir al Panelista con energía desbordante producía, en efecto, cierta tristeza estética.
La Piba todavía es directamente insoportable para el sindicalismo.
Por la acumulación de causas los hermanitos ingresaron en el sendero oblicuo que conduce hacia la tobillera.
El ensayo de alternativa real al monólogo del Fenómeno Solitario es, otra vez, el peronismo.
La Welspun factura el paseo en caño 203 millones de dólares, mientras la PYME de don Paolo ofertó 293.
Se asiste a la demolición peligrosamente sistemática de Tapia. La cuestión mediática, socia invariable de la razón política.
Consta que la derecha jamás se atrevió a tanto. Plena exaltación del cipayismo explícito.
La confrontación de fondo es con el Panelista que siempre se encuentra detrás de las decisiones.
Como si Dios fuera el tercer cruzado que milita la similar batalla cultural de Trump y de Milei.