
Un oficialismo de orquesta de señoritas
Si Sergio Massa, El Profesional, logra domar parcialmente el potro salvaje de la inflación, es el candidato.
Si Sergio Massa, El Profesional, logra domar parcialmente el potro salvaje de la inflación, es el candidato.
A esta altura es tarde para reclamar racionalidad. O se está a favor de La Doctora o en contra.
"Me parece una mariconada desde el punto de vista político que el objetivo sea apresar a tu contrincante”.
El gobierno de La Doctora que preside Alberto Fernández ya casi no existe. Es un paréntesis que se cierra paulatinamente.
El desastre es colectivo. La mala política es sepultada por la catástrofe de la economía.
Con la sucesión de goles en contra, el congelamiento de precios y hasta el caos inmobiliario mapuche, los peronistas van...
Los despelotes internos transcurren durante la hegemonía de la peste, que diluye hasta los fracasos.
Sorprende el reclamo de la Intervención Federal.
En plena peste. Es una tontería, más que un acto de mala fe.
Para llamar a elecciones anticipadas o anunciar, en marzo, el desembarco popular de La (Agencia de Colocaciones) Cámpora.
Con la cesión del rango, La Doctora queda estampada como la lideresa de la Revolución Imaginaria.
En vez de sentar las bases vulgares del capitalismo tolerable, prefieren ahuyentan a los inversores que tampoco existen.
Los gobernadores también lo empoderan. Con la tecnología del silencio. Estampados en la pared.
La multiplicada centralidad de la miseria venció, con amplitud, a la estética de la producción.
Ya no le sirve -Alberto- ni a La Doctora ni a Clarín. Y faltan más de tres años.