Goleada plácida del peronismo
Milei se transformó en el emblema de aquello que vino a destruir.
Milei se transformó en el emblema de aquello que vino a destruir.
En la Argentina electoral, el que impone los temas triunfa en las elecciones.
Spagnuolo, El Parlanchín, lo desciende a Lule con la injuria de tildarlo como recaudador fundamental de la maniobra.
Polarización explícita y fragmentos infinitos en la pugna por los cargos del poder.
El Panelista plantea la guerra abierta al Poder Legislativo que se obstina en acabar con la utopía del superávit.
Francos aclara. Siempre aclara. Las aclaraciones desconciertan y la noche libertaria acecha con crueldad.
Pifia al creer que lo importante para su gobierno es un triunfo resonante el 7/9 en la Provincia del Pecado.
Los Peronistas Originarios de la Ficha Limpia se rinden ante la Línea Menemista de Karina.
Hasta reproducirlo como uno de sus inapelables fenómenos culturales.
Para la megalomanía del Fenómeno, los que lo impugnan apenas son “mandriles”.
Bibi arrastra al Imperio en la destrucción de su causa, aunque transformada, por pura presión, otra vez, en epidemia global.
¿Y si de pronto hay que devolverle a La Doctora la banda, como a Lula?