Peronismo Invertebrado
Peronistas sin vértebras que se sienten desorientados afuera del poder que debiera pertenecerles por derecho natural.
Peronistas sin vértebras que se sienten desorientados afuera del poder que debiera pertenecerles por derecho natural.
Macri y Massa tal vez creen, para atribuirse un ropaje épico, que "van a Davos a buscar inversiones".
Aníbal fue derrotado y hoy es Scioli el general Quiroga que va "al muere". Al sacrificio. Entregado a Macri.
Conquistar el poder, y conservarlo, se impone como el atributo principal.
Para el primer tramo del ciclo que se avecina, la administración arrastra la idea del regreso hacia "el orden natural".
Scioli, si no traiciona, se autodestruye. Y si traiciona es probable que el cristinismo, si puede, lo masacre.
El antikirchnerismo se funde y se confunde con el antiperonismo.
A falta de un líder como Alfonsín, o de un candidato imbatible como De la Rúa, quien emerge es Macri.
Al cierre del despacho, dos "migueles" son los aventajados para suceder al Pelado Bonfatti.
Aquí el desgaste, por uso y abuso del poder, suele confundirse con extinción.
No será fácil, en el futuro inmediato, asumir que convivieron, hasta la postración, con la magnitud de la patología cristinista.
Inmolarse por los mohines ensayados de La Doctora adquiere un sentido discutible. Por no decir nulo.
En setenta años de historia, el peronismo apenas tuvo tres jefes. Y dos poleas de transmisión.
A los efectos de intensificar la agonía largamente anunciada del kirchner-cristinismo.