
Se va el kirchnerismo, viene el peronismo
Scioli, si no traiciona, se autodestruye. Y si traiciona es probable que el cristinismo, si puede, lo masacre.
Scioli, si no traiciona, se autodestruye. Y si traiciona es probable que el cristinismo, si puede, lo masacre.
El antikirchnerismo se funde y se confunde con el antiperonismo.
A falta de un líder como Alfonsín, o de un candidato imbatible como De la Rúa, quien emerge es Macri.
Al cierre del despacho, dos "migueles" son los aventajados para suceder al Pelado Bonfatti.
Aquí el desgaste, por uso y abuso del poder, suele confundirse con extinción.
No será fácil, en el futuro inmediato, asumir que convivieron, hasta la postración, con la magnitud de la patología cristinista.
Inmolarse por los mohines ensayados de La Doctora adquiere un sentido discutible. Por no decir nulo.
En setenta años de historia, el peronismo apenas tuvo tres jefes. Y dos poleas de transmisión.
A los efectos de intensificar la agonía largamente anunciada del kirchner-cristinismo.
En su relación con el peronismo cautivo, La Doctora continúa la metodología cínicamente simple que aplicaba El Furia.
“Si Mauricio y Francisco no se juntan, de nuevo los cristinistas pueden rompernos el c...”, confirma la Garganta.
Para Consultora Oximoron, se cancelan las internas de agosto.
Trátase de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias. Las PASO.
¿Puede tratarse, en la Argentina de hoy, otro tema que no refiera específicamente a Francisco?
Peronismo de Estado contra Peronismo de La Resistencia.