Conjurada patota de adversidades
Al diluir la atracción de la magia disruptiva paulatinamente se le pierde el respeto hasta como transgresor.
Al diluir la atracción de la magia disruptiva paulatinamente se le pierde el respeto hasta como transgresor.
El tuit de Alan Ladd interrumpe en la práctica el proceso avanzado de declinación del Fenómeno Milei.
La clara línea pro-Trump y pro-Netanyahu no es redituable ya para solicitar el apoyo electoral a los países “no alineados”.
La polarización es perceptible. Es el clásico Peronismo del Año Impar contra La Libertad Avanza (con el Ángel Abducido).
Milei se transformó en el emblema de aquello que vino a destruir.
En la Argentina electoral, el que impone los temas triunfa en las elecciones.
Spagnuolo, El Parlanchín, lo desciende a Lule con la injuria de tildarlo como recaudador fundamental de la maniobra.
Polarización explícita y fragmentos infinitos en la pugna por los cargos del poder.
El Panelista plantea la guerra abierta al Poder Legislativo que se obstina en acabar con la utopía del superávit.
Francos aclara. Siempre aclara. Las aclaraciones desconciertan y la noche libertaria acecha con crueldad.
Pifia al creer que lo importante para su gobierno es un triunfo resonante el 7/9 en la Provincia del Pecado.
Los Peronistas Originarios de la Ficha Limpia se rinden ante la Línea Menemista de Karina.
Para la megalomanía del Fenómeno, los que lo impugnan apenas son “mandriles”.
De ser el Automóvil Club de Milei, el PRO logró transformarse en un delicioso Cabsha. Un Garoto de Brasil.