El tren perdido de la integración continental
Escenario de pugna ideológica entre degradados. Populistas y neoliberales unificados por el fracaso. Destino común.
Escenario de pugna ideológica entre degradados. Populistas y neoliberales unificados por el fracaso. Destino común.
Con el pretexto patriótico y moral que posibilite sacar, de las primeras planas, la humillación del juicio político.
Para ser ayudados, los países dependientes deben ofrendarle al Imperio distintas pruebas de amor.
Mientras tanto Bolsonaro, colgado de las partes pudendas de Trump, se desgasta en extorsivas descalificaciones hacia Alberto.
Maduro, El Colectivero, para sobrevivir resultó ser bastante astuto. Lo subestimaron.
Al Ángel le pusieron 50 mil millones de dólares del Fondo Monetario Internacional y ni siquiera pudo ganar las elecciones.
Pero es lo suficientemente racional para no comer vidrio.
Ni introducir, a su nación, en otro Afganistán, cementerio de los
El clavo que Macron, por su “inexperiencia”, no supo controlar.
Fueron tres días con la certeza de creer que las potencias dominantes nos tenían en cuenta.
Arrastra Macri tres años agobiantes de mandato. Ahora intenta cambiar la onda desastrosa del gobierno que preside.
El triunfo de la barbaridad ideológica, en las elecciones de Brasil, refleja la consecuencia más deplorable del Lava Jato.
Qatar reluce su riquísima soledad en el conglomerado de los países del Golfo.
Jair Bolsonaro es el emergente de la patología arrasadora que unificó la actividad política con los negociados de la corrupción.
En Roma, en París, en Washington, ya es público que se lo quieren llevar puesto a Francisco con la abdicación.