Presa La Doctora o preso El Ángel Exterminador
Uno de los dos expresidentes tiene que caer. En cana. La epopeya del poder conduce al riesgo de cárcel.
Uno de los dos expresidentes tiene que caer. En cana. La epopeya del poder conduce al riesgo de cárcel.
Falta encontrar la salida digna del encierro compulsivo. Pese al presuroso anuncio de la vacuna para el pueblo vacunado.
La secta socialdemócrata del peronismo metropolitano, con escenografía radical, cogobierna con la complejidad estructural de La Doctora.
Sobre ella se cargarán las culpas de la gestión que hizo, de 25 de Mayo 11, un festival del desatino.
Vicentín no es una tasca gallega especializada en tortillas y mondongos. Como el Vicentín de La Coruña.
Circulación escandalosa de listas de espiados. La banalidad agregada del “espionaje a los propios”.
Las elecciones legislativas se imponen como el chequeo general que examina el estado de un gobierno.
La sociedad eligió, para representarla, a los sinvergüenzas. Son más confiables.
En la mitad del río colmado de pirañas, Alberto no puede cambiar. Jugado con las teorías equinas de Guzmán.
Pese a la sensibilidad del sector más lícitamente asustado de la población.
El estancamiento compulsivo de la sociedad dejaba pronto de ser un instrumento. Para ser el objetivo.
La prioridad consiste en salvar vidas. Acto reconocido de grandeza. La economía, después de todo, ya es una causa perdida.
El Operativo Dorrego II, en versión estrictamente alimentaria, ayuda también al idílico acercamiento pueblo-ejército.
La sociedad, ansiosa por saber hasta cuándo deben fumarse la permanencia del Estado Policial (pero con una Causa Noble).