Virgencita descarta la alternativa del peronismo
Toto se empecina en transmitir confianza. Súplica a las vírgenes que tienen cerca para que la pongan. Estampitas o medallas.
Toto se empecina en transmitir confianza. Súplica a las vírgenes que tienen cerca para que la pongan. Estampitas o medallas.
Lo que está en juego es el poder. No abunda espacio para que Milei se cargue la utopía de reelección.
Para la presidencia, el peronismo prepara algo más gravitante que una fórmula. Una alternativa.
Los ciclos agotados de La Doctora y de Mauricio definen liderazgos de sustitución. Elecciones tóxicas.
Se nota a la distancia que el posible lanzamiento nacional procura la consolidación del poder provincial.
El hartazgo de las provincias postergadas permite inferir que difícilmente pase otra presidencia digitada desde Buenos Aires.
Pese al ninguneo, los radicales vuelven a ser adictos a la esperanza. Creen que lanzaron la carta superadora.
Macri aspira también a reinsertarse y jugar el Segundo Tiempo como presidente.
El bipartidismo fragmentado sigue vigente. El Justicialismo, detrás del Frente de Todos. El Radicalismo, detrás de Juntos por el Cambio.
Mauricio, o el macricaputismo, ofrece muchas más oportunidades que Daniel.
La sociedad sensible de decepción fácil hoy insulta a los kirchneristas, como en su momento insultaba a los menemistas.
Ahora es el peronismo (agotado, sin ideas ni jefe) el que se lamenta sobre la leche derramada.
Mauricio debía alentar la unión del voto opositor a Daniel. Y de ningún modo dividirlo.
Primero Sergio debe enfrentar a Mauricio para ir luego por Daniel, al que está seguro de ganarle.