En búsqueda de canciones nuevas
La práctica activa del poder dista de armonizar con lo que se compromete en la campaña.
La práctica activa del poder dista de armonizar con lo que se compromete en la campaña.
El desvarío de la reelección peligra. Retroceso grotesco en chancletas de los descompuestos libertarios del "mejor gobierno de la historia”.
Los peronistas, que suelen alquilar ministros, pero nunca alquilan presidentes, buscan tijeretear votos del antiperonismo duro.
El peronismo es, otra vez, la alternativa. La fragmentación es el peor negocio.
Los ultraliberales se masacran entre ellos a tuits limpios. Se trata de otra copia infiel de las internas peronistas.
Contemplarlos aplaudir al Panelista con energía desbordante producía, en efecto, cierta tristeza estética.
Como si Dios fuera el tercer cruzado que milita la similar batalla cultural de Trump y de Milei.
La polarización entre El Canciller y La Perrera representa la verdadera polarización entre Axel y el Panelista.
Milei se transformó en el emblema de aquello que vino a destruir.
Spagnuolo, El Parlanchín, lo desciende a Lule con la injuria de tildarlo como recaudador fundamental de la maniobra.
Polarización explícita y fragmentos infinitos en la pugna por los cargos del poder.
Pifia al creer que lo importante para su gobierno es un triunfo resonante el 7/9 en la Provincia del Pecado.
Los Peronistas Originarios de la Ficha Limpia se rinden ante la Línea Menemista de Karina.
Para la megalomanía del Fenómeno, los que lo impugnan apenas son “mandriles”.