Cantera extraordinaria de estadistas
Al fin y al cabo, presidente puede ser cualquiera. Es joda.
Al fin y al cabo, presidente puede ser cualquiera. Es joda.
Tragarse a los gorilas culturales, para recalar en Macri. O tragarse a La (Agencia de Colocaciones) Cámpora.
Carrió, ya casi exterminada por el Ángel se queda afuera del pentágono. Para asustar, amaga con ser gobernadora.
El gobierno de Alberto rescata del naufragio a los que acaban de estrellarse.
La exgobernadora va a anotarse, como Mauricio, para las legislativas de 2021. Año, para colmo, del Búfalo.
Con la severa agudización de la desigualdad. Con la nostalgia por la grandeza perdida que nunca existió.
Con la firme voluntad de El Ángel, para que Marquitos sea, en efecto, el sucesor.
Cuesta entender que, pese a la proliferación de las derrotas, sean igual Macri y Scioli los que polaricen.