La reelección, el peronismo alternativo y los candidatos de alquiler
Argentina persiste en el objetivo exclusivamente electoral del tergiversado Fenómeno Milei.
Argentina persiste en el objetivo exclusivamente electoral del tergiversado Fenómeno Milei.
Debe evitarse el recurso imperioso de la unidad del adversario. Corresponde el preferible estallido fragmentario.
Toto se empecina en transmitir confianza. Súplica a las vírgenes que tienen cerca para que la pongan. Estampitas o medallas.
Lo que está en juego es el poder. No abunda espacio para que Milei se cargue la utopía de reelección.
Como fuma debajo del agua, el Tertuliano se dispone obstinadamente a eliminar las PASO.
Para la presidencia, el peronismo prepara algo más gravitante que una fórmula. Una alternativa.
A medida que la pared de yeso libertario se deteriora, la gestión paradisiaca marcha hacia la deriva.
Cuesta asumir sociológicamente al Fenómeno Milei como la penúltima patología del peronismo contemporáneo.
El ensayo de alternativa real al monólogo del Fenómeno Solitario es, otra vez, el peronismo.
Dieron vuelta la catástrofe electoral. Triunfa la ostensible idea de ser una colonia. Le sobra vocación.
Milei se transformó en el emblema de aquello que vino a destruir.
El Panelista insiste en la pugna con La Doctora, escogida como oponente principal. Milei reitera la pifiada de Mauricio.
Muestra gratis del Fenómeno Milei. Soplar dirigentes seleccionados, mientras se elogia a la víctima.
Propagador de la decencia en el sombrío universo de la transacción permanente.