Tragicomedia de Patricia, Mauricio y Horacio
El pobre bonaerense debe votar a presidente, próceres del Mercosur, venerables senadores, diputados de pajarera y después a gobernador.
El pobre bonaerense debe votar a presidente, próceres del Mercosur, venerables senadores, diputados de pajarera y después a gobernador.
Con la exhibición geográfica de los tres juntitos. Los que se invocan para suceder al penúltimo invento de La Madre
Desde el 14 de agosto al 10 de diciembre se perfila una eternidad de tinieblas.
“Carretera o callejón sin salida, punto muerto”. Traducción de "cul de sac". Laberinto sin ningún “arriba” por donde escaparse.
Como concepto, la presidencia delegada en Argentina no funciona.
Por decisión del mercado, nada va a explotar. Aguardar la remontada del país, menos que acto de fe, es negocio.
Alberto sabe que la reelección es una utopía. Pero mantiene la ferretería institucional y la presidencia del PJ.
Se nota a la distancia que el posible lanzamiento nacional procura la consolidación del poder provincial.
Plenos y vivos. Estrellas del Estado estructuralmente Fallido por colectiva necedad.
Con una elegancia blindada que supera a los marroquineros precarios del kirchnerismo.
Síntoma de la impotencia de un gobierno que desperdicia un momento histórico que, para Argentina, debería ser de euforia.
Lo que fue el Movimiento quedó reducido a la nostalgia involuntaria de la ideología.
Mauricio mantiene a todos los macristas distraídos y fascinados.
El Profesional que se atreve, con ambiciones de crecimiento político, a la utopía de resolver. O de incinerarse.