
Sobran peronistas, falta peronismo
Multiplicados peronistas quedan fuera del juego y con la medialuna enarbolada. Sin tazas donde mojarlas.
Multiplicados peronistas quedan fuera del juego y con la medialuna enarbolada. Sin tazas donde mojarlas.
ALberto es de inmanencia peronista pero de escenografía radical. Un epígono voluntario de Raúl Alfonsín.
Buenos Aires, La Provincia Inviable, marca otra vez la diferencia.
Macri deja un territorio infectado de minas antipersonales.
Ideal escenografía para que estalle todo antes, incluso, del punto de partida.
El peronismo está quieto y espera, otra vez al borde del poder.
Fue más a un gobierno (que dilapidaba los fondos) que a un país, al que se ayudaba a enterrar.
Acrobacia para conquistar la centralidad. Y reproducir el discurso de la derecha.
Alberto, por retener a Sergio, lo invitó a competir en el carnaval de las PASO. La Doctora quiere, de Sergio,
La Doctora desorienta, con Alberto, a su principal adversario interno.
No es Macri, El Ángel Exterminador.
Es Clarín.
Cuando quien detenta el poder llama al "gran acuerdo" es porque está en la lona y quiere ganar tiempo.
Lo que está en juego, y se muestra en el aniversario, es el tercer tercio.
La unidad fue el objetivo político de José, sobre todo en el último tramo de su vida.
Después de los réditos del silencio, La Doctora, probablemente, va a intentar la epopeya que planifica, 24 sobre 24.
Mientras desfilan las componendas que trascienden y perforan la Fábula de la Transparencia.