Alberto con rango de presidente en el tercer gobierno de La Doctora
Con la cesión del rango, La Doctora queda estampada como la lideresa de la Revolución Imaginaria.
Con la cesión del rango, La Doctora queda estampada como la lideresa de la Revolución Imaginaria.
En vez de sentar las bases vulgares del capitalismo tolerable, prefieren ahuyentan a los inversores que tampoco existen.
Los gobernadores también lo empoderan. Con la tecnología del silencio. Estampados en la pared.
La multiplicada centralidad de la miseria venció, con amplitud, a la estética de la producción.
Ya no le sirve -Alberto- ni a La Doctora ni a Clarín. Y faltan más de tres años.
Multiplicados peronistas quedan fuera del juego y con la medialuna enarbolada. Sin tazas donde mojarlas.
ALberto es de inmanencia peronista pero de escenografía radical. Un epígono voluntario de Raúl Alfonsín.
Buenos Aires, La Provincia Inviable, marca otra vez la diferencia.
Macri deja un territorio infectado de minas antipersonales.
Ideal escenografía para que estalle todo antes, incluso, del punto de partida.
El peronismo está quieto y espera, otra vez al borde del poder.
Fue más a un gobierno (que dilapidaba los fondos) que a un país, al que se ayudaba a enterrar.
Acrobacia para conquistar la centralidad. Y reproducir el discurso de la derecha.
Alberto, por retener a Sergio, lo invitó a competir en el carnaval de las PASO. La Doctora quiere, de Sergio,
La Doctora desorienta, con Alberto, a su principal adversario interno.
No es Macri, El Ángel Exterminador.
Es Clarín.