De Aires, Soles y Terceras Vías
Por la legítima intrascendencia de los partidos, es indispensable hablar, en adelante, sólo de personas.
Por la legítima intrascendencia de los partidos, es indispensable hablar, en adelante, sólo de personas.
De los tres, el que hace de la felicidad un rito cotidiano es Mauricio.
La Doctora no puede explicar la admirable construcción del poder kirchnerista, menos puede interpretar, entonces, la abrupta declinación del cristinismo.
Con suficientes actores de reparto. Podrán lucirse, incluso, con alguna aparición tangencial.
En todos los esquemas, dos figuras asoman, invariablemente, en el primer plano: Aires y Soles I y II.
Tres Ratas que sintonizan con la Argentina, país Rata.
Inmolarse por los mohines ensayados de La Doctora adquiere un sentido discutible. Por no decir nulo.
Admirablemente, entre la derrota eufórica, La Doctora pone el rostro. Pero lo pone mal.
El primer final del ensayo de orquesta resulta catastrófico para el cristinismo.
"Los ministros no van a obstaculizar sus tareas", les dijo La Doctora, separadamente.
"Hacia una identidad flexible y versátil". Zygmunt Bauman
La diferencia a favor de Sergio Massa, La Rata del Tigre, o Aire y Sol II, a esta altura es
No preocupa tanto perder el poder. Les preocupa perder la libertad.
Mientras tanto, la civilización kirchner-cristinista paulatinamente se extingue.