Almas limpias de derecha extrema
Para persistir, necesita la cancelación de las PASO que sirven para ordenar a cuenta del Estado a los opositores.
Para persistir, necesita la cancelación de las PASO que sirven para ordenar a cuenta del Estado a los opositores.
En los años pares el peronismo discute liderazgo. En los impares, saben que lo que nunca pueden es dividirse.
Los peronistas, que suelen alquilar ministros, pero nunca alquilan presidentes, buscan tijeretear votos del antiperonismo duro.
Lo que está en juego es el poder. No abunda espacio para que Milei se cargue la utopía de reelección.
Axel y Uñac están lanzados mientras Sergio, El Profesional, aguarda. Tiene la llave de la reelección indefinida para los minigobernadores.
El ensayo de alternativa real al monólogo del Fenómeno Solitario es, otra vez, el peronismo.
Nadie puede asegurar que La Doctora no aspire a ser la candidata en 2027.
Los años impares las divisiones no corresponden. Cuando el peronismo llega al sufragio dividido suele ser boleta.
Lo que se venía era otra elección. Diferente. Por los cargos y cajas. Turno de los descalificados aparatos y estructuras.
El único riesgo es que, en seis meses, acaso en un año, se produzca la reivindicación moral de Alberto Fernández.
El escenario depara entonces el destino sombrío para Juntos. La alianza de cristal que tenía el poder en el bolso.
Legitima y explica la centralidad estable de Milei, que se come a Juntos. Tampoco evita la proyección milagrosa de Massa.
Sentencia clásica, para permanecer "es necesario que todo cambie". Para que todo siga exactamente igual.
Milei es el favorito. La afectada es Patricia. Y se espera el milagro de Sergio.