El matrimonio Maduro está servido
Maduro armó una fuerza descaradamente corrupta. Le estampan la ofensa de ser narcotraficante. Como si fuera cualquier adversario político argentino.
Maduro armó una fuerza descaradamente corrupta. Le estampan la ofensa de ser narcotraficante. Como si fuera cualquier adversario político argentino.
Maduro se dedica a administrar la decadencia, hasta convertirse, entre papelones electorales, en el problema prioritario que atormenta a Lula.
Lula escala sobre la CELAC para recrear la UNASUR y dejar afuera a EE.UU., Canadá y México, el gran competidor.
El Frente de Todos -penúltima invención de La Doctora- contiene los boletos de la contradicción estructural.
Maduro, El Colectivero, para sobrevivir resultó ser bastante astuto. Lo subestimaron.
A través de la seducción de las mayorías, los populismos latinoamericanos generaron democracias descompensadas.
El espectáculo del caos venezolano representa la imagen anticipada del porvenir inmediato.
Así como La Doctora sensualmente baila, Maduro rítmicamente canta.
En adelante los aventureros que accedan al poder en el subcontinente tendrán que contemplar la variable concreta del hartazgo.