Menú

Entre la Guantanamera y el peronismo

El Tertuliano, el Gótico, El Profesional, y de pronto emerge el Fenicio Daniel Hadad.

Oberdan Rocamora - 16 de agosto 2026

Artículos Nacionales

Entre la Guantanamera y el peronismoescribe Oberdán Rocamora
Redactor Estrella, especial
para JorgeAsisDigital.com

Gradualismo y brutalidad

Mientras la señora Elisa Carrió, la Bien Pagá, prefiere no quedarse afuera de los festivales, intenta colocar sus propias bombas de humo y serpentinas luminosas, con el propósito de instrumentar la extraña tercera alternativa que disipe el apasionamiento de la derecha (dueña transitoria de los cargos nacionales del poder que paulatinamente desperdicia), o de la renovada versión del peronismo poco menos estancado que la Bien Pagá.

La Libertad Avanza instala entonces al “jefe”, su máxima autoridad.
La señora Karina, la Guantanamera, Pastelera Prodigiosa, para asociarse a los vestigios sombríos que personalmente detesta y que persisten en el fondo de olla del PRO de Mauricio, el Ángel Exterminador, su ya resignado interlocutor.

La derecha tibiamente dulce de los gradualistas que se estrellaron debe anexarse para respirar con un caño a la barbarie moral de la derecha extrema de los Milei que actualmente tropieza y viene a los tumbos.
Comparten el sano objetivo de confrontar con la alternativa viable del peronismo desordenado que siempre aparenta ser caótico cuando se pone creativo, casi interesante.

Máximo y Axel, en el Emperador

Sin compartir milanesas unificadoras, bastó una comunicación por celular para que la Guantanamera y el Ángel decidieran acercarse ante el riesgo temible del regreso del peronismo (que “para bajarle el precio” diría Néstor, el Furia, denominan “kirchnerismo”).

En simultáneo Sergio, el Profesional, fatigaba celulares con los gobernadores de “rosca fácil” y con autoridades relativamente parlamentarias, como el senador José Mayans, Astucia con Límites, y el diputado Germán Martínez, Militancia Disciplinada.

Entre la Guantanamera y el peronismoSin embargo, el más gravitante logro compartido consistió en juntar en la misma mesa de diez “porongas” a Máximo, Eterna Promesa, y a Axel, el Gótico, gobernador de la Provincia del Pecado y aspirante frontal a la presidencia (como acaso también los graves tergiversadores, los reservados Sergio y Gerardo Zamora, el Ambidiestro).

De los precandidatos lanzados de la superstición peronista sólo estuvo ausente en la picada del Hotel Emperador Sergio Uñac, el Bancario.

Cuatro horas de deliberación que fueron invertidas en ponerse de acuerdo en que las PASO de ningún modo se deben cancelar. Aunque cancelarlas sea el objetivo principal de la derecha que afanosamente procura unificarse a través del meritorio Premier Peronista Originario Diego Santilli, el Bermellón, que mantiene ambas casacas, la amarilla y la violeta, y asimismo fatiga también a los gobernadores de rosca fácil para que influyan sobre los legisladores que le hacen caso a cambio de algunos mangos escasos, y se sumen a la causa innoble de acabar con la elección inútil y así beneficiar el cuento del superávit operativo que arrastra la falsedad del dólar fucsia.

Inteligencia Artificial

De los cuatro outsiders que amagan postularse -Jorge Brito, el Banquero; Carlitos Melconián, el Economista de Valentín Alsina; Daniel Hadad, el Fenicio; Federico González, el Consultor- sólo Hadad exhibió su dinamismo en movimiento a través del previsible rally mediático en que tuvo algo ejemplar para decir y expuso su inteligente vacilación en materia decisoria.
En efecto, el Fenicio brindó clases magistrales de modernidad y abrochó la tanda de avisos con el histórico show de extravagante simbología culturalmente política.
Hadad evoca, en cierto modo, al volver de Miami, al ilustre pensador Rodolfo Terragno cuando volvió del inflamado exilio con el cuento de la “Argentina del siglo XXI” (Planeta), con el arsenal de las fabulosas computadoras de quinta generación. Entre la Guantanamera y el peronismoInterpretaciones del Macondo tecnológico demasiado presentadas en “El mundo tras la era del petróleo”, de Bruce Nussbaum (Sudamericana), mítico ensayo que arranca con los robots que fabrican robots.

Aquel iniciático Terragno logró cautivar a la señora Pinky (que fue próxima candidata en la minigobernación de La Matanza).
Aparte inspiró al teórico Isidoro Gilbert para replicar con el texto “La ilusión del proceso apolítico” (Legasa).
Pero Alfonsín, el Providencial que valía, lo hizo ministro.
La epopeya de Terragno culminó en la interna presidencial con Horacio Massaccesi, el Desaparecido.

El Fenicio suple las nostálgicas computadoras del modélico pensador Terragno con el misterio atractivo de la Inteligencia Artificial.
Entre los diversos medios del rally, supo desangrarse porque no existe aún el ministerio respectivo para ocuparse del tema.
Brindó otro diáfano ejemplo de nobleza y caballerosidad cuando declaró que su competidor Brito podría ser un gran candidato, “puede dedicarle la vida entera al país”, y clausuró su pontificado periplo de instalación con el show académico del cortometraje que alude al encuentro en París de dos antecesores de Hadad, San Martín y Sarmiento. El corto fue confeccionado a través de la superadora Inteligencia Artificial, con la voz de eficaces actores maduros y celebrado por la asistencia enfática del Círculo Rojo que le picó categóricamente el boleto al Tertuliano cuando atravesó el límite de tratar a Paolo Rocca como si fuera Tapia con su traje Cacharel con zapatillas blancas.

La dificultad de Hadad, hasta aquí, reside en que carece de partido. La misma traba que contiene al elogiado Brito y al iluminador Melconian de Valentín Alsina.

Por supuesto los peronistas (que suelen alquilar ministros, pero nunca alquilan presidentes) estimulan al inspirado Fenicio para profundizar la aventura y tijeretear votos del antiperonismo duro actualmente captado por el Tertuliano que “prefiere quedarse con el poder” (cliquear). Entre la Guantanamera y el peronismoY que el Ángel, para colmo, no lo tiene todavía de cliente ni de protagonista en sus oraciones diabólicas. Aunque en el show de los próceres, Mauricio aplaudió al Fenicio fervorosamente.

Sin pompas, sin perfil alto, interesado apenas en las sigilosas vacilaciones, el Fenómeno Solitario Milei lo recibió al Fenicio en la residencia de Olivos que lo mantiene de inquilino junto a sus cinco perros economistas austriacos hasta el 9 de diciembre de 2027.
Entre los estadistas se registró un diálogo casi cordial. Con afecto distante, el Fenicio le aseguró solemnemente al Tertuliano que “si iba como candidato al frente de verdad” se lo anunciaría antes. Como corresponde a un caballero de magnitud presidencial.

Relacionados

Roscas flojas

Axel, el Gótico, frontal adversario del Fenómeno Milei que Santilli pugna artificialmente por extender hasta 2031.

Oberdan Rocamora - 23 de julio 2026