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Síndrome del Tercer año par

Mientras el peronismo herido discute el liderazgo, la extrema derecha altiva gobierna en soledad.

Oberdan Rocamora - 6 de febrero 2026

Artículos Nacionales

Síndrome del Tercer año parescribe Oberdán Rocamora
Redactor Estrella, especial
para JorgeAsisDigital.com

Titular unánime del Gobierno de Consultores, Javier Milei, el Panelista de Intratables, se aferra en el tercer año a la parsimonia del verano, sin cuestionamientos graves y apenas perturbado por los balazos frecuentes que suele dispararse en los pies.
El penúltimo tiro transcurrió en el INDEC y motivó el renunciamiento súbito de Marco Lavagna, Esfinge Junior.
Continuó con el disparo de las declaraciones desopilantes de Luis Caputo, Virgencita.
El mejor ministro de Economía de la historia “nunca compró ropa en Argentina, es muy cara”.

El ensayo de alternativa real al monólogo del Fenómeno Solitario es, otra vez, el peronismo. Durante el síndrome del tercer año par se obstina en discutir el liderazgo.

Por su parte el Panelista consolida su posicionamiento internacional con Donald Trump hasta la dependencia ciega.
Es aquí el propietario exclusivo de la derecha altiva y hegemónica que transformó a Mauricio, el abducido Ángel Exterminador, en otra víctima.
Le absorbió hasta los dirigentes capacitados procedentes del Peronismo Originario.

Diego Santilli, El Bermellón, ministro del Interior que trajina gobernadores para que apoyen la Reforma Laboral.
O la señora Patricia Bullrich, La Montonera del Bien, que controla desde el senado el ministerio escriturado de Seguridad.
A través de la eficiente Encargada de Negocios, la señora Alejandra Monteoliva, Funcionaria del Mes.

En el ámbito de la derecha Milei es apenas resistido desde la derecha clerical que arrastra gran parte del voto seguridad.
Síndrome del Tercer año parA través de la legitimidad constitucional de la señora Victoria Villarruel, La Cayetana (siempre por Álvarez de Toledo).Vicepresidenta y defensora vigorosa de los derechos humanos del bando militar.

En el caso de la disolución indeseable del Fenómeno Solitario, la competencia de Villarruel es el obstáculo para los crípticos que se ilusionan con la gestación de la Asamblea Legislativa que contiene estandartes experimentados en la gestión.
El exgobernador de Córdoba Juan Schiaretti, es diputado y Milei le ganó con el apellido Roca.
O el exgobernador Gerardo Zamora, El Ambidiestro, de Santiago del Estero, es senador y patea con las dos piernas, la radical y la peronista.
El tercer ex es José Luis Gioja, El Contenido senador de San Juan, de quien vuelve a hablarse con expectativas presidenciales (Como del otro Sergio, El Profesional).
Villarruel es el obstáculo porque supone encontrarse en condiciones inmediatas de asumir.

Al Furia le decían “Presi”

La Doctora está consciente de estar presa.
Amargada, la presidenta del Partido Justicialista atraviesa dificultades militantes que mantienen el aroma ajado del kirchnerismo.
Consecuencia previsible de los deplorables manejos con la problemática sutil de la Justicia. Alcanzaron la magnitud de la patología.

El peronismo paga hoy por los juicios efectistas, espectaculares. Y por los hábitos cuestionables de comportamiento moral que Néstor Kirchner, El Furia, desde su mejor momento dejó pendientes de resolución.
Líder de culto, y simultáneo fenómeno recaudatorio, El Furia se deslizó por la sucesión de “desastres seriales” claramente descriptos en “La marroquinería política”, texto canónico compuesto cuando El Furia poderoso descontaba el apoyo excesivo de Clarín.
Precisamente cuando compartía con Héctor Magnetto los “churrasquitos hervidos”, mientras melancólicamente le decía “presi”.
Síndrome del Tercer año parEl kirchnerismo hoy tropieza con el retraso de las causas judiciales espantosamente abiertas como los “cuadernos”.
Garantía de la continuidad del calvario mediático por los próximos dos años que deben ser aprovechados por el Fenómeno Solitario.
Para regocijo perverso de los canales de cable que cuentan con los complementos de diarios históricos de papel que se leen de manera digital. Dinámica de la tecnología.

Basta que el Panelista se debilite, o que pierdan efectividad las repugnantes ofensas, para que los sicarios comunicacionales levanten el volumen de los bolsos del Neolopecito.
O retomen las confesiones dolorosas del arrepentido Señor de los Peajes, o del financista positivo que intercambiaba grandes valijas colmadas de billetes populares por presentables sobres de cuero.
Derivaciones enfermizas del temperamento del Furia que solía adormecerse con el rítmico olor de los dólares crocantes, hasta que tuvo la maléfica impertinencia de morirse cuando no le correspondía.
Sus seguidores, por devoción o profundo amor, se deslizaron por el franco negacionismo de adoptar, en defensa de la historia personal, la concepción única de Líder de culto.

Un transparente en la mesa del pecado

Pero la Confederación Peronista es afortunadamente más amplia que la desdicha acaso involuntaria del kirchnerismo.
Debe atenderse el conglomerado complejo de la unidad en la Provincia del Pecado.
Es donde conviven las diferencias estilísticas de Axel, el Gótico que gobierna, con Máximo, En el Nombre del Hijo, titular del Justicialismo Pecaminoso y de la conquistadora Agencia de Colocaciones La Cámpora.
Para Axel, el privilegio de gobernar Buenos Aires se convierte en la simultánea traba estética para escalar posiciones.
Ningún gobernador, desde La Plata, pudo trasladarse jamás hacia la residencia presidencial de Olivos.
Dista de ser reprochable que Axel intente de nuevo la proeza que desperdició en su momento don Antonio Cafiero, El Tío Renovador.
O Eduardo Duhalde, El Piloto de Tormentas (generadas).
O por último Daniel Scioli, Líder de la Línea Aire y Sol.

Síndrome del Tercer año parUno de los méritos irreprochables de Axel es que ni siquiera conoció al Furia.
Aspira igual a ser reconocido como jefe político, por ser la máxima transgresión de La Doctora.
Con el apoyo a Axel, La Doctora muestra cierta excelencia administrativa que impacta.
Por haber instalado un transparente en la mesa de los pecadores. Para arbitrar entre las cajas.
Aquí se explicita que el propósito de la militancia no consiste -para decirlo con elegancia- en recaudar.
Entonces La Doctora impuso a Axel entre los pecadores que interpretan las internas peronistas como disputas vulgares por el control de las cajas.

Pero entre Axel y los minigobernadores se registró el extraño juego cultural de la mutua fascinación.
El transparente como los pecadores de pronto se descubren unificados por la rivalidad de Máximo, el adversario interno de la Agencia de Colocaciones que se proponía conquistar los territorios comanches de los minigobernadores.
Y desplazar, de ser posible, a Axel. Cautivo el gobernador de los lineamientos rutilantes de Andrés Larroque, El Cuervo.
Es quien se fastidió oportunamente de los cimbronazos de La Agencia para inclinarse por la prolijidad del axelismo y conformar otra agencia. Derecho al Futuro.
Pero la sangre no debía llegar a Punta Lara.
Alcanzarían el entendimiento entre Axel y los minigobernadores y Máximo. Con el respaldo de la Doctora solidaria que reclama, para el color de su piel, tomar más minutos de sol en la terraza de San Juan, “su departamento, por años, en el mundo”.

Final con Victoria

El peronismo, en la Provincia del Pecado, simplemente debe ganar.
Si la parsimonia del verano consolida la suerte, el Panelista pondrá al Peronista Originario Santilli como cereza de la torta.
El Bermellón puede capturar más logros con la transitoria terminal Milei que con la estación Horacio Rodríguez Larreta, entrañable Geniol.

Síndrome del Tercer año parPero consta que tampoco Santilli la tiene fácilmente servida. Debe pulsear la postulación con Sebastián Pareja, El Armador.
Otro Peronista Originario, Pareja suele recostarse sobre los pasteles nutritivos de la señora Karina, La Repostera Prodigiosa.
Dos infatigables traficantes de fichas limpias, los Peronistas Originarios dirimirán partituras con el minigobernador peronista Julio Alak, El Paisano.
O con Gabriel Katopodis, El Kato.
O probablemente con la señora Victoria Tolosa Paz, La Aplanadora.
Militante tan bella como blanca y rubia que habla con la convicción de quien domina a la perfección el sujeto y el predicado.
Como cualquier peronista básica, Tolosa Paz admira el ejemplo de Evita, casi hasta la imitación.
Mantiene el armado eficiente y entusiasta en la provincia de los militantes hipersensibles que fortalecen el “camino a la victoria”.

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