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La noche del lupinismo

Por el Riesgo Costa se acelera, en Santa Cruz, el descascaramiento.

Serenella Cottani - 16 de agosto 2007

Artículos Nacionales

La noche del lupinismoRÍO GALLEGOS (de nuestra corresponsal permanente, Serenella Cottani).-

Si Kirchner, alias El Lupo, hoy fuera el candidato a gobernador de Santa Cruz, puede asegurarse que pierde.
«Arranca mal, Serenella, si inculca ese mensaje», interrumpe un conocedor, en El Británico.
«Si el Lupo es el candidato, aunque ya nunca va a serlo, aquí arrasa. Aunque por aquí, como en Buenos Aires, lo denigren, en el noventa por ciento de las reuniones sociales».
El sabio, para colmo adversario declarado del Lupo, agrega:
«No se deje engañar, Serenella, por el triunfo de Costa en la interna radical. En cuanto la maquinaria destructiva del lupinismo se ponga en funcionamiento, se lo llevan puesto. Aunque se le venga, al lupinismo, en Santa Cruz, la noche».
De todos modos, si el lupinismo pierde el control de la provincia, es factible que la plana mayor del poder, de los últimos quince años, termine preso. Y puede resultar letal para la continuidad nacional del proyecto Cristina.
Por lo tanto, para El Lupo, resulta prioritario mantener la plaza, actualmente desbordada. Y fortalecer las chances del actual gobernador, Daniel Peralta.
Aunque Peralta, en el fondo, al Lupo no le pertenezca. Ni resulte confiable para los lupinistas, en retroceso, de paladar negro. Los exiliados internos del primer cordón del kirchnerismo, que se sorprendieron con el poder de la nación. Hoy condenados, con sistemática crueldad, por la opinión pública.

Cambios patagónicos

A pesar del escepticismo del conocedor que desanima, se asiste, en Santa Cruz, al patagónico sendero de los cambios. Los que fueron iniciados en la Tierra del Fuego, con la consagración de Fabiana Ríos. La «ariana» rebelde. Por consecuencias políticas de aquel bajo video confesional, escenográficamente erótico, oportunamente multiplicado por el «youtube». Y filmado, según fuentes, muy lejos de Ushuaia. Para ser precisos, hay quien sitúa la grabación en el extranjero. En el epílogo de una historia cruzada, que carece de desperdicios. Merece ampliarse.

¿Kirchner Gobernador?

La versión «Kirchner Gobernador» emergió, según fuentes, desde la Inmobiliaria Sancho.
«Están borrachos. No se coma la operación, Serenella. Kirchner aquí, si puede, no vuelve más», nos insiste, El Conocedor.
La inmobiliaria pertenece al estragado ex gobernador Sancho. Es desde donde opera Máximo, el hijo mayor del monarca que cae. Y donde suele extrañarse al otro socio, un tal Sanfelice, aún desconocido en Buenos Aires. Ausente, desde hace meses.
Osvaldo Sanfelice es, nos cuentan, un depositario de las más sutiles competencias. Habilitado para saber.
La fantasía, por aquí irremediable, sugiere que Sanfelice, el viajero, atraviesa, en la actualidad, un ilustrativo periplo bancario. Para ampliar.

Cuesta abajo

Lo gravitante es que, después del triunfo del empresario Eduardo Costa, en la interna radical, de circuito cerrado, prospera, en el interior del lupinismo, el temor a la noche.
Para ayudar al adversario, el Freddy Martínez, Kirchner optó por el recurso efectivo de insultarlo. Sin embargo Costa triunfó igual, por 149 votos de diferencia.
Costa fortalece su condición de riesgo, por ser incomprable. Posee, el empresario, más de lo que le pueden dar para ablandarlo. Y llega, inquietantemente, asociado al ARI, aquel artificio creado por la señora Carrió.
Incluso, la señora Mariana Zubic, un invalorable cuadro del arismo, es, además, la mujer de Costa.
Por si no bastara Costa llega, a la confrontación final, en alianza inquebrantable con Acevedo, alias El Negro.
Justamente es aquel ex gobernador que, el lupinismo insaciable, no pudo soportar.
Al derrocarlo erróneamente a Acevedo se agrava, en Santa Cruz, la pendiente. Se impone, para el lupinismo, el turno de la cuesta abajo. Instancia que el Portal prefiere definirla, desde Buenos Aires, como el inicio de El Descascaramiento.
Es una lástima que Costa se resista a nacionalizar su campaña. «Medios nacionales», nos informan, «nunca más», aunque el Portal haya proporcionado las primeras noticias sobre su existencia. Sólo aceptó Costa un reportaje en La Nación, de la colega Mariela Arias.

Obra Maestra de Acevedo

La alianza entre Costa y Acevedo dista de sorprender a los informados del lugar. Se remonta al 2003. Desde cuando Acevedo, como gobernador, le solicita, al empresario Costa, que le abriera, en Caleta Olivia, una boca de expendio del Hipertehuelche.
Trátase del supermercado familiar de la construcción, que se encuentra diseminado en más de diez sucursales, por la Patagonia.
Costa le cumple a Acevedo. Abren juntos, en Caleta Olivia, y generan trabajo para 200 operarios.
Después, merced a cierto crédito, Costa instala, también en Caleta Olivia, una fabrica de ladrillos. A pesar que le reclamaban, la fábrica, desde Chubut, para Comodoro.
Pero Costa, instigado por Acevedo, optó por Santa Cruz. Más trabajo, para otros 100 operarios.

Dicen que Acevedo, a los efectos de completar su planificada obra maestra (la aniquilación de El Lupo), también estimuló a Costa para que se proyectara, en el crucial universo clausurado del petróleo.
Entonces Costa armó su lícita Costa Oil.
Al abrirse la licitación de las Áreas Petroleras Provinciales, Costa se presenta, según fuentes, para tres «áreas de interés». Las que mantienen el petróleo asegurado.
Entretanto, Acevedo es virtualmente derrocado por Kirchner. Porque supone, enceguecido por el estigma del error, que se encuentra políticamente en condiciones de manejar la provincia por teléfono. A través, por ejemplo, del inmobiliario Sancho, estrictamente controlado por el Rudy.
Sin sospechar, siquiera, que se pondrá «la provincia de sombrero».
Mientras tanto, El Negro Acevedo, para continuar con su obra maestra, vuelve a marquetinear. A fotografiarse como un austero profesor decepcionado, en la mediática escuelita de Pico Truncado. A los efectos de curtir, con estricta eficiencia, la lícita imagen de la víctima. Proporcionada, gratuitamente, por la gula lupinista.

El Riesgo Costa

Por su parte, el actual Secretario de Energía, el fusible Alessandro Perrone, sigue, disciplinadamente, las instrucciones de Kirchner. Le rebotan, a Costa, las presentaciones. Por extraños formalismos administrativos.
Aunque aún las áreas no se adjudicaron, trasciende que, después de octubre, las mismas van a distribuirse, entre las empresas de dos reconocidos protagonistas del Portal.
El imprevisto petrolero Lázaro Báez, alias El Resucitado. Y don Cristóbal López.
Ambos, transitoriamente intocables, representan, sin serlo, lo más parecido a la categoría de socios. De alguien como El Lupo, estructuralmente incapacitado para tener socios.
A Báez y López les costará, en adelante, diseñar una estrategia empresaria de sobrevivencia. Y evitar el privilegio relativo de ser protagonista de las futuras investigaciones. Cuando se desmorone, más pronto de lo imaginado, el descascarado edificio, sin cimientos honorables, del kirchnerismo. Por una mezcla grotesca de impericia con glotonería.
Para el lupinismo, es justamente aquel rechazo participativo, en el jolgorio del petróleo, el que despierta, en Costa, la adormilada vocación política.
Lo cierto es que crece, por la acción conjunta, el Riesgo Costa.
Para colmo, como vice de Costa, según fuentes no chequeables, irá un hombre de confianza de Acevedo. Trátase de Osvaldo Pérez, es de Pico Truncado. Al que llaman, por su obvia tonalidad, El Colorado.

Serenella Cottani
(de la corresponsalía en Santa Cruz)
serenella@jorgeasisdigital.com

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